Sigmund Freud
El malestar en la cultura
Edic, 200 págs.
En este libro El malestar en la cultura, Freud expone sus concepciones del como el hombre va desarrollándose desde el Yo interno, y como va constituyendo su espacio externo. Mas que un estudio lo que va realizando Freud es un análisis por medio de las señales que manda cada ser humano. Freud crea un ambiente envolvedor que permite captar todas y cada una de las ideas expuestas. Con su estilo expositor logra la completa atención del lector y permite la realización de preguntas que mas adelante son resueltas en el mismo texto. El método de Sigmund es abierto y objetivo a la hora de ser leído, empleando recuentos de la historia, mitos y la realización de analogías muy breves y claras que intensifican la pasión del lector. Analizando la concepción de cómo el hombre observa y relaciona el mundo exterior consigo mismo.
…“De este mundo no podemos escapar” .Sigmund Freud
Freud desde el principio de su escrito en la traducción de Elizabeth Giraldo, deja claro que el Yo esta y siempre ira con el exterior, con una conexión que los hace coexistir, y definirse a mayor profundidad, estableciendo que debe tener una ligada pertenencia al mundo exterior por completo.
A partir de esto se entra en una definición de lo que es el Yo y el Ello; el Yo inspira seguridad y una estabilidad a la hora adecuarlo a la vida humana, Freud señala tres tipos del Yo, el Yo independiente, el unitario y el bien demarcador frente a todo, esto lo logra establecer desde la investigación psicoanalítica sobre el Yo y el Ello; el Ello es, según Freud, lo que va por fuera interactuando con el Yo, así también nos dice que el Yo establece sus limites con el exterior y solo los rompe cuando presenta patologías, que llegan consigo cantidad de actitudes en los que se torna una fortuita demarcación que presenta el Yo ante el mundo exterior ya que sus limites con el mismo no son invariables.
Los placeres no están en el Yo, así sea que desde el mismo Yo se quieran dejar por fuera, los placeres están en los objetos, en el exterior, y de igual manera, son de proceder interno los sufrimientos que se quieren alejar del Yo, hacen parte del completamente. El sufrimiento desafía al hombre desde tres puntos: 1. El propio cuerpo, 2. El mundo, y 3. De las relaciones con los otros humanos. Frente a estas circunstancias el Yo es afectado y esas aflixiones dan origen a trastornos patológicos.
Tras esto Freud también tata de un “sentimiento oceánico” que hay en algunos seres y que los ayuda a sobrellevar y manejar su sentimiento yoico, con esto se pregunta:.. ¿Qué pretensiones puede alegar ese sentimiento para ser aceptado como de las necesidades religiosas?, una adecuada pregunta dentro del tema del sentimiento oceánico, y a lo que responde: un sentimiento solo puede ser base de energía si a su vez es un visaje de un déficit imperioso.
Destrozando el texto puede creerse que el “sentimiento oceánico” del que nos habla Freud, tenga finamente una relación con la religión, ya que se une con el todo, llegando a ser determinado como una consolacion religiosa. Con este tema empieza Freud a introducirse en el de la religión, y plantea como es el lugar que esta recibe en la vida.
Para Freud solo por medio de la religión es que el hombre le encuentra un propósito a la vida y que es por medio de esta que un objeto puede permitírsele su existencia en la vida huamana.
Freud afirma que el único fin del hombre es ser feliz y no dejar de serlo, y para esto están dos modos de conseguirlos, el primero que consiste en eliminar el dolor y el displacer, por el otro vivir y conocer sensaciones que lo llenen de placer. Sigmund ubica la felicidad en el segundo método.

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